Señales fotoluminiscentes: normativa, tipos y usos
Señales fotoluminiscentes: qué son, cómo funcionan y cuándo son obligatorias
En una situación de emergencia, identificar rápidamente una salida, un extintor o un equipo de protección contra incendios puede resultar fundamental para la seguridad de las personas. Pero ¿qué ocurre cuando falla la iluminación habitual de un edificio?
Las señales fotoluminiscentes están diseñadas para seguir siendo visibles durante un tiempo después de que desaparezca la luz ambiental. Gracias a esta propiedad, permiten identificar determinados elementos de seguridad incluso en condiciones de oscuridad.
Este tipo de señalización se utiliza en edificios públicos, empresas, comunidades de propietarios, almacenes, garajes, hoteles y numerosas instalaciones industriales.
En esta guía de BECRAL® explicamos qué son las señales fotoluminiscentes, cómo funcionan, dónde se utilizan, qué diferencias existen entre sus categorías y qué establece la normativa española.
¿Qué son las señales fotoluminiscentes?
Las señales fotoluminiscentes son elementos de señalización fabricados con materiales capaces de absorber energía luminosa y emitirla posteriormente en forma de luz visible.
Durante su exposición a una fuente de luz adecuada, los pigmentos fotoluminiscentes almacenan energía. Cuando disminuye o desaparece la iluminación, comienzan a emitir progresivamente esa energía, produciendo un efecto luminoso que permite reconocer la señal en la oscuridad.
Este fenómeno se conoce como fotoluminiscencia y constituye una solución especialmente útil para señalizar determinados elementos de seguridad.
Una de sus principales ventajas es que las señales fotoluminiscentes convencionales no necesitan estar conectadas permanentemente a la red eléctrica para emitir luz después de haber recibido una iluminación adecuada.
Sin embargo, es importante recordar que no producen luz indefinidamente. Su intensidad disminuye progresivamente y depende de factores como el material utilizado, la iluminación recibida y el tiempo de exposición.
¿Cómo funcionan las señales fotoluminiscentes?
El funcionamiento de estas señales puede explicarse mediante tres fases:
- 1. Absorción de luz: los materiales fotoluminiscentes reciben energía de una fuente de iluminación natural o artificial adecuada.
- 2. Almacenamiento de energía: parte de esa energía queda temporalmente retenida en el material.
- 3. Emisión luminosa: cuando disminuye la iluminación ambiental, el material libera gradualmente la energía almacenada y la señal permanece visible durante un periodo determinado.
La duración y la intensidad del efecto luminoso dependen de las propiedades del producto y de sus condiciones reales de utilización.
Por este motivo, dos señales aparentemente similares pueden ofrecer prestaciones muy diferentes si han sido fabricadas con materiales fotoluminiscentes de distinta calidad o clasificación.
¿Para qué sirven las señales fotoluminiscentes?
Su función principal es facilitar la identificación de elementos de seguridad cuando la iluminación normal resulta insuficiente o deja de funcionar.
Entre sus aplicaciones más habituales destacan:
- Evacuación: identificación de salidas, recorridos de evacuación y cambios de dirección.
- Protección contra incendios: localización de extintores, bocas de incendio equipadas y otros equipos de intervención.
- Emergencias: identificación de determinados equipos e instalaciones relacionados con la seguridad.
- Orientación: apoyo a la identificación de recorridos y elementos de seguridad en condiciones de baja iluminación.
La señalización fotoluminiscente es un elemento complementario dentro de las medidas de seguridad de una instalación. No sustituye automáticamente al alumbrado de emergencia ni a los restantes sistemas de protección exigibles.
¿Cuándo son obligatorias las señales fotoluminiscentes?
Una de las preguntas más frecuentes es si todas las señales de emergencia y protección contra incendios deben ser obligatoriamente fotoluminiscentes.
La respuesta depende del tipo de instalación, la función de la señal y la reglamentación aplicable.
El Real Decreto 513/2017 (RIPCI) regula los sistemas de señalización luminiscente destinados a identificar instalaciones de protección contra incendios.
El reglamento contempla tanto señales fotoluminiscentes como sistemas alimentados eléctricamente. También admite determinadas señales no luminiscentes cuando se garantice su visibilidad conforme a las condiciones establecidas.
En el interior de los edificios, las señales no luminiscentes que se utilicen conforme al RIPCI deben contar con iluminación exterior y permanecer visibles incluso si falla el alumbrado normal.
Por tanto, no debe afirmarse que todas las señales de seguridad tengan que ser fotoluminiscentes, ni que una señal convencional sea siempre suficiente.
La elección debe realizarse considerando las exigencias reglamentarias, las características del edificio y las condiciones de iluminación previstas.
Normativa española de señalización fotoluminiscente
Las principales disposiciones que deben tenerse en cuenta son las siguientes:
- Real Decreto 513/2017 (RIPCI): establece los requisitos de los sistemas de señalización luminiscente relacionados con los equipos e instalaciones de protección contra incendios.
- Real Decreto 485/1997: regula la señalización de seguridad y salud en los lugares de trabajo, incluyendo requisitos de visibilidad, ubicación y conservación.
- Código Técnico de la Edificación (CTE): establece requisitos de seguridad en caso de incendio y señalización de evacuación en los edificios incluidos en su ámbito de aplicación.
- Normas UNE 23035: recogen especificaciones técnicas relacionadas con la señalización fotoluminiscente.
- Norma UNE 23033-1: constituye una referencia para la señalización de medios de protección contra incendios de utilización manual y sistemas de alerta y alarma.
Es importante consultar las versiones vigentes de cada norma y las disposiciones transitorias aplicables a instalaciones existentes.
Diferencias entre señales fotoluminiscentes de categoría A y categoría B
En España, los sistemas de señalización fotoluminiscente contemplados en el RIPCI se clasifican en categoría A y categoría B, de acuerdo con las especificaciones técnicas correspondientes.
Esta clasificación está relacionada con las prestaciones fotoluminiscentes del material.
Señales fotoluminiscentes de categoría A
Son señales con prestaciones fotoluminiscentes superiores a las exigidas para la categoría B. Se emplean cuando la reglamentación o las características de la instalación requieren dicha categoría.
Señales fotoluminiscentes de categoría B
Son señales que responden a los requisitos técnicos establecidos para esta categoría y pueden utilizarse en instalaciones donde resulten admisibles.
Importante: no debe elegirse una señal únicamente por su aspecto exterior o por la intensidad luminosa que parece tener en una fotografía. Para conocer su categoría deben consultarse las características técnicas, la identificación y la documentación de conformidad del producto.
El RIPCI contempla supuestos en los que se exige categoría A. Por tanto, la categoría adecuada debe determinarse conforme a la reglamentación vigente y a las características concretas de la instalación.
¿Dónde deben colocarse las señales fotoluminiscentes?
Una señal fotoluminiscente solo resulta eficaz si está correctamente instalada y puede identificarse desde los puntos donde las personas necesitan verla.
El Real Decreto 485/1997 establece criterios generales de altura, posición, ángulo visual, iluminación y ausencia de obstáculos.
En la práctica, conviene comprobar los siguientes aspectos:
- Ubicación visible: instalar la señal donde pueda identificarse desde los recorridos habituales.
- Altura adecuada: elegir una posición adaptada al ángulo visual y a las características del espacio.
- Ausencia de obstáculos: evitar que puertas, estanterías, maquinaria o elementos decorativos oculten la señal.
- Iluminación de carga: asegurar que el material recibe una iluminación adecuada para mantener sus prestaciones.
- Tamaño correcto: seleccionar unas dimensiones apropiadas para la distancia de observación.
- Conservación: mantener las señales limpias, legibles y correctamente fijadas.
En almacenes y naves industriales es especialmente importante revisar la visibilidad después de modificar la distribución de estanterías, equipos o mercancías.
¿Cuánto tiempo permanecen iluminadas las señales fotoluminiscentes?
La duración del efecto luminoso depende de diferentes factores, entre ellos la composición del material, su clasificación, la iluminación recibida y las condiciones ambientales.
Después de recibir una iluminación adecuada, una señal fotoluminiscente puede mantener su emisión luminosa durante un periodo prolongado, aunque la intensidad disminuye progresivamente con el paso del tiempo.
No existe una duración universal aplicable a todos los productos.
Las prestaciones reales deben comprobarse mediante la documentación técnica correspondiente y los ensayos previstos en las normas aplicables.
Por este motivo, antes de adquirir señales destinadas a una instalación reglamentaria, es importante verificar que las características del producto se corresponden con las exigencias del proyecto y de la normativa.
¿Cada cuánto tiempo deben revisarse las señales fotoluminiscentes?
La señalización de seguridad debe conservar sus condiciones de visibilidad y funcionamiento durante toda su utilización.
El RIPCI establece un programa de mantenimiento para los sistemas de señalización luminiscente que contempla comprobaciones visuales anuales de su existencia, ubicación, limpieza, legibilidad, iluminación en oscuridad y estado de los elementos de fijación.
Además, la normativa establece criterios específicos para la evaluación y sustitución de las señales fotoluminiscentes en función de su antigüedad y de las mediciones de prestaciones.
Conviene no confundir el tiempo durante el cual una señal permanece visible después de apagarse la luz con su vida útil como producto instalado. Son conceptos diferentes.
La aplicación de los requisitos de sustitución debe realizarse conforme a la versión del RIPCI y al régimen transitorio que correspondan a la instalación.
Errores frecuentes al utilizar señales fotoluminiscentes
Para que este tipo de señalización resulte eficaz, es importante evitar algunos errores habituales:
- Instalarlas en lugares permanentemente oscuros: sin una iluminación adecuada, el material puede no recibir suficiente energía.
- Elegir productos sin verificar su clasificación: no todas las señales fotoluminiscentes presentan las mismas prestaciones.
- Colocarlas detrás de obstáculos: una señal que no puede verse pierde su utilidad.
- Utilizar formatos demasiado pequeños: dificulta identificar el pictograma a distancia.
- No revisar su conservación: la suciedad, el deterioro o la pérdida de adherencia pueden comprometer su eficacia.
- Confundir fotoluminiscencia con iluminación eléctrica: los sistemas tienen principios de funcionamiento diferentes.
¿Qué material elegir para una señal fotoluminiscente?
La elección del soporte depende del lugar de instalación, las condiciones ambientales y las exigencias técnicas aplicables.
Entre los materiales utilizados para fabricar señales de seguridad se encuentran los soportes rígidos, como el PVC y el aluminio, así como soluciones adhesivas para determinadas aplicaciones.
En todos los casos, cuando la señal deba cumplir requisitos reglamentarios de fotoluminiscencia, es necesario comprobar las prestaciones del conjunto del producto y su documentación técnica.
No basta con que una señal brille en la oscuridad para afirmar que cumple una norma UNE concreta.
La calidad de fabricación, la resistencia del soporte, la estabilidad del material y la conformidad con las especificaciones aplicables son aspectos esenciales.
Consejos BECRAL para elegir correctamente tus señales de seguridad
Antes de seleccionar una señal fotoluminiscente, recomendamos comprobar:
- Qué elemento o instalación necesita señalizarse.
- Qué normativa resulta aplicable al edificio o establecimiento.
- Si se requiere señalización fotoluminiscente o puede utilizarse otra solución admitida.
- Qué categoría fotoluminiscente exige la instalación.
- Desde qué distancia debe identificarse la señal.
- Qué soporte y sistema de fijación resultan adecuados.
- Qué condiciones de iluminación recibirá el producto.
- Qué documentación técnica acredita sus prestaciones.
En BECRAL® fabricamos señalización de seguridad para empresas, instalaciones industriales, comunidades de propietarios, comercios y otros espacios profesionales, con especial atención a la definición de los pictogramas, los materiales y la calidad del acabado.
Una señalización adecuada debe combinar visibilidad, resistencia, facilidad de identificación y cumplimiento de los requisitos aplicables.

Preguntas frecuentes sobre señales fotoluminiscentes
¿Las señales fotoluminiscentes necesitan electricidad?
Las señales fotoluminiscentes convencionales no necesitan una conexión eléctrica permanente para emitir luz después de haber recibido una iluminación adecuada. Sin embargo, sí necesitan exposición previa a una fuente luminosa.
¿Todas las señales de emergencia deben ser fotoluminiscentes?
No necesariamente. La solución exigible depende de la normativa aplicable y de las condiciones de la instalación. En determinados casos pueden utilizarse sistemas iluminados eléctricamente u otras soluciones que garanticen la visibilidad requerida.
¿Qué diferencia existe entre categoría A y categoría B?
Son categorías asociadas a las prestaciones fotoluminiscentes del producto. La categoría A presenta prestaciones superiores y puede resultar exigible en determinados establecimientos o instalaciones.
¿Las señales fotoluminiscentes duran para siempre?
No. Aunque pueden ofrecer una larga vida útil, sus prestaciones deben conservarse y comprobarse conforme a la normativa aplicable. También pueden necesitar sustitución por deterioro, antigüedad o pérdida de prestaciones.
¿Se pueden colocar señales fotoluminiscentes en exteriores?
Depende de las características del producto y de las condiciones ambientales. Debe elegirse un material y una protección adecuados para la exposición prevista, además de comprobar los requisitos reglamentarios aplicables.
¿Una pegatina que brilla en la oscuridad sirve como señal de emergencia?
No necesariamente. Para utilizarla como señalización reglamentaria deben comprobarse sus características, categoría, identificación y documentación técnica.
Conclusión: seguridad visible incluso cuando falla la iluminación
Las señales fotoluminiscentes desempeñan una función importante en la identificación de equipos contra incendios, salidas y determinados recorridos de evacuación.
Su capacidad para almacenar energía luminosa y emitirla posteriormente permite mantener la visibilidad durante un tiempo limitado cuando desaparece la iluminación habitual.
Sin embargo, una señal eficaz debe reunir más condiciones que simplemente brillar en la oscuridad: debe estar correctamente situada, tener el tamaño adecuado, recibir iluminación suficiente y cumplir las especificaciones técnicas exigibles.
En BECRAL® apostamos por una señalización clara, resistente y adaptada a las necesidades de cada espacio, porque una buena identificación de los elementos de seguridad contribuye a crear entornos más seguros.
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Normativa y fuentes oficiales consultadas
- Real Decreto 513/2017: Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI).
- Real Decreto 485/1997: disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo.
- Real Decreto 164/2025: Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales y modificaciones relacionadas.
- Código Técnico de la Edificación: documentación técnica y reglamentaria.
Guía informativa BECRAL®. Los requisitos concretos dependen de las características de cada instalación, de su fecha y del régimen normativo aplicable. Para determinar las exigencias de un establecimiento deben consultarse las disposiciones vigentes y la documentación técnica correspondiente.
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